Una nueva inspección de técnicos santiagueños del Comité de Cuenca Salí-Dulce arrojó resultados desastrosos. Los especialistas realizaron estudios en diversos cursos hídricos que alimentan el embalse de Las Termas de Río Hondo y descubrieron la presencia de ácidos producto de los residuos de la limpieza de máquinas de los ingenios e industrias tucumanas.
Los técnicos santiagueños constataron un alto grado de contaminación por el río Salí y el canal Dp2 y Troncal, tributarios tucumanos que receptan los desechos de citrícolas, minera La Alumbrera y los ingenios del departamento Leales. La inspección por estos cursos que desembocan en el Dique de Las Termas registró la presencia de aguas turbias, malolientes y de color marrón.
“El agua pasó de color negro a marrón, no hay presencia de peces y se nota también presencia de cenizas, en estos momentos el Salí, el Dp2 y Troncal le aportan contaminación al embalse”, indicaron los especialistas al diario El Liberal.
Según estos estudios, otro de los tributarios comprometidos es el río Colorado, caracterizado por la abundante presencia de carbonilla, residuo de la quema de caña de azúcar. “En el colorado hallamos 3,3 de oxígeno y no hay presencia de vida ictícola. En el río Matazambi que exhibía generalmente un color rojizo, se registró sorpresivamente niveles de oxígeno”, manifestaron.
Los controles programados a ingenios durante una reunión del Comité de Cuenca continúan este jueves con la visita de los técnicos tucumanos y santiagueños al ingenio San Juan con el objetivo de corroborar si se cumplen las medidas necesarias para no contaminar. Desde Santiago remarcaron la importancia de estas visitas, luego de que en una de ellas se detectara el vuelco de vinaza en un tributario de la cuenca por parte del ingenio La Florida, lo que derivó en su clausura provisoria, aunque por apenas menos de una semana.
En otro orden, el Defensor del Pueblo santiagueño,
Martín Díaz Achával, se refirió al
posible impacto ambiental que generaría el basural tucumano de Overa Pozo, ubicado a pocos kilómetros del límite interprovincial. “No vamos a permitir que Tucumán arroje a Santiago la basura que no pueden contener. Tucumán es una montaña de basura, está con una enorme carga de basura y elementos contaminantes que nosotros no vamos a permitir, dentro de las medidas de lo legal, que las arrojen a Santiago; no vamos a permitir que toda la porquería que no tienen cómo contenerla nos la tiren a nosotros”, sostuvo el Ombudsman.
“No sé cómo hacen para vivir los tucumanos con los olores y con la basura que tienen, evidentemente tenemos actitudes diferentes ante las mismas problemáticas ambientales”, sentenció el funcionario santiagueño.