Desde el miércoles que viene, la Policía Federal ya no vigilará las 78 estaciones del subterráneo porteño, en el marco de los acuerdos realizados entre el Gobierno Nacional y la Ciudad de Buenos Aires por el traspaso de ese servicio.
De tal manera, la seguridad pasará a estar en manos del ejecutivo porteño, aunque aún no se conoce de qué forma se encargará de custodiar ese espacio que, se presume, será ocupado por agentes de la Policía Metropolitana.
Por otro lado, los efectivos de la Policía Federal que dejen de ocupar ese cargo en las estaciones de los subtes se encargarán, en su mayoría, de ubicarse en diferentes espacios en las esquinas de la Ciudad de Buenos Aires.