Una mujer de 30 años que viajaba en el Costa Concordia, el crucero que naufragó el pasado 13 de enero, pedirá una indemnización de 1 millón de euros debido a que sufrió un aborto cuando llegó a casa.
La pasajera, oriunda de Milán, se unirá a la demanda conjunta contra la empresa Costa y exigirá el dinero en concepto de daños materiales, biológicos y morales.
La mujer había decido tomar el crucero en invierno porque esperaba a su hijo en verano. Pero después del caos y el estrés sufridos durante el incidente, llegó a su casa y sufrió un aborto.