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[ 06 de Febrero de 2012 07:12 ]
La ola de frío siberiano produjo cientos de víctimas en solo diez días. Miles permanecen refugiados y esperan que suba la temperatura.
La ola de frío que afecta a Europa arrasó con 360 vidas desde que se instaló en Siberia diez días atrás. Azota con mayor fuerza en la zona Este, pero cada vez más países agregan víctimas a la lista.
En Polonia los muertos de frío suman 62 desde el 27 de enero: la mayoría de las víctimas no tenían techo o estaban en estado de ebriedad. También hubo incendios e intoxicaciones con monóxido de carbono, producto de calefactores en mal estado o precarios.
En Ucrania murieron 135 personas desde que se inició la ola de frío, indicó el ministerio de Situaciones de Emergencia. El director del departamento de rescate del organismo, Grigori Martchenko, indicó que más de 85 mil personas acuden recurrentemente a los 3.300 puestos de asistencia que instalaron, para calentarse y obtener comida caliente.
En Litiania murieron de frío doce personas durante el fin de semana, lo que lleva el balance de víctimas a 23. Al menos diez murieron en Letonia y uno en Estonia, mientras que en República Checa hay 23 fallecidos y en Eslovaquia al menos uno.
Ocho personas murieron ahogadas el lunes en Bulgaria por inundaciones provocadas por el derretimiento de nieve en el sur. Sin embargo, las tormentas continuarán en los próximos días. Otras diez personas murieron por frío a fines de enero.
Hungría, Rumania, Serbia, Croacia, Bosnia, Montenegro y Macedonia suman 66 víctimas. Las escuelas estarán cerradas en once departamentos rumanos y en Bucarest. En Serbia 70 mil habitantes permanecen aislados del mundo, por cortes en 5 mil kilómetros de ruta.
En Italia, el balance este lunes era de 21 muertos, con temperaturas de hasta 10 grados bajo cero en Milán. En la región de Roma, 29 mil hogares permanecían sin electricidad y declararon estado de catástrofe natural, con alerta meteorológica hasta el viernes.
Francia suma cuatro muertos, mientras que en Suiza los 35 grados bajo cero causan trastornos en los trenes. En Gran Bretaña, por su parte, el tráfico aéreo regresa lentamente a la normalidad.
África también se vio afectada por la ola polar, mas bien al norte: en Argelia murieron 19 personas, mientras que en Túnez no hubo víctimas, pero hay pueblos aislados y rutas cortadas.