A pocos días de iniciar el juicio oral y público por la desaparición de su hija María de los Ángeles Verón, Susana Trimarco se reunió con el gobernador José Alperovich donde contó "todo sobre la lucha que mantuvimos en los últimos años y que esperamos no sea en vano".
"(Alperovich) siempre nos apoyó, pero lamentablemente él no estaba cuando le pasó lo que le pasó a Marita", recordó Trimarco, quien criticó al entonces gobernador Julio Miranda.
"Mi hija no apareció porque él y sus funcionarios no hicieron nada para que eso ocurra", se molestó la mujer.
Luego de la audiencia con el mandatario provincial en la Casa de Gobierno, Trimarco reafirmó que no bajará los brazos. "Mientras yo esté viva, no dejaré que las pruebas se borren y, si bien la Justicia fue lenta como una tortuga, espero que ahora abra el corazón y se quite la venda de los ojos", reafirmó.
El miércoles comenzará en San Miguel de Tucumán el juicio oral y público por la desaparición de Marita Verón en lo que será el primer debate sobre trata de personas que se llevará a cabo en la provincia.
La joven, que en ese momento tenía 23 años y una hija de 3, fue capturada por una red de trata en una Maternidad local, el 2 abril de 2002.
Su madre, que no cesó en la búsqueda desde ese día, creó la Fundación María de los Angeles, la primera organización del país contra la trata de mujeres y nenas para explotación sexual, que liberó a centenares de víctimas.
Varias de ellas vieron a Marita en cautiverio “en Tucumán y en La Rioja” y hasta durmieron con ella, por lo que testificarán en este juicio.
La querella ofreció como testigos a 24 de estas jóvenes, además de la propia Trimarco, que llegó a hacerse pasar por prostituta para averiguar el paradero de su hija, aún desconocido.
Trimarco no podrá presenciar el juicio oral y público hasta que declare como testigo, lo que ocurrirá recién la próxima semana, pero si lo hará Micaela, la hija de Marita que ahora tiene de 13 años. Fuente: Telam