El juez de instrucción porteño Juan Ramos Padilla, quien investiga la filtración de las imágenes del cuerpo sin vida de Jazmín De Grazia, secuestró 60 teléfonos celulares de personal policial que tuvo contacto con el sumario, informaron fuentes de la investigación.
Del mismo modo, el magistrado apartó de la pesquisa a la Policía Federal y puso a trabajar en los procedimientos a la Prefectura Naval Argentina.
Según explicaron los voceros, con el secuestro de los 60 celulares, el juez buscará realizar entrecruzamiento de llamados y análisis de comunicaciones para dar con los responsables de la filtración del material fotográfico de la causa que apareció publicado en el matutino porteño Crónica.
Por otro lado, las fuentes comentaron que Ramos Padilla llamó a declarar como testigos a los periodistas Jorge Rial y Luis Ventura, quienes públicamente admitieron que les habían ofrecido el material fotográfico del cadáver y el departamento de De Grazia.
Los voceros indicaron que la Prefectura también secuestró y se encuentra analizando las cámaras, impresoras y equipos fotográficos de los peritos fotógrafos que actuaron en la escena del hallazgo, para establecer de qué equipos salieron las copias de las fotos que llegaron al matutino.
Este expediente se originó en una denuncia que formuló el propio juez de la causa que investiga la muerte de De Grazia, Ernesto Botto.
Recordemos que, Jazmín De Grazia fue encontrada muerta por su novio, a quien había llamado minutos antes para decirle que se sentía mal. La autopsia reveló que falleció por asfixia por inmersión y todo parece indicar que fue producto de un abuso de sustancias. En la casa se habrían encontrado restos de cocaína y otros fármacos.