Strauss-Kahn es noticia una vez más. Después del escándalo por un supuesto abuso sexual de parte de una empleada del hotel neoyorkino Sofitel, el ex director del FMI es ahora investigado en una causa de red de prostitución.
El político francés se trasladó a un cuartel de gendarmería en Lille (norte de Francia) en donde se le informó que debía ser detenido por 48 horas en el marco del caso del hotel Carlton. Su abogada, Frédérique Baulieu, llegó minutos después para asistir a su cliente y un médico también ingresó a las facilidades militares, pero ninguno realizó comentarios a la prensa.
Según confirman distintas fuentes, Strauss-Khan deberá permanecer en la comisaria dos días hasta que terminen los interrogatorios y después será puesto en libertad. El político es acusado por "complicidad de proxenetismo" y "ocultamiento de abuso de bienes sociales".
Según los fiscales, la causa investiga la vinculación del ex director con fiestas orgiásticas, que habrían tenido lugar en París y en Washington. Los investigadores intentan saber si ese servicio se pagó con fondos públicos y qué vinculo tenía con los organizadores de los encuentros sexuales.
Varias viajes de mujeres fueron organizados y financiados por dos empresarios del norte de Francia, Fabrice Paszkowski, directivo de una empresa de material médico, y David Roquet, ex director de una fililial del grupo de obras públicas Eiffage.
El último de esos viajes tuvo lugar del 11 al 13 de mayo en la capital estadounidense, en vísperas de la detención de Strauss-Kahn por el caso del hotel Sofitel de Nueva York, donde fue acusado por una empleada doméstica por varios delitos sexuales.