Una compañía de seguridad militar, Behavioral Recognition Systems, confirmó que será la encargada de colocar “cámaras dotadas de inteligencia artificial y capaces de detectar comportamientos anormales".
John Frazzini, presidente de la compañía, no dio detalles de cómo se colocará esta tecnología en una zona de 6.5 hectáreas, pero anunció que tendrá un coste millonario.
El equipo completo vigilará todo el complejo, que según las previsiones, incluirá edificios de oficinas, un centro comercial, el memorial de víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, un espacio público y una terminal de transporte público. Las facilidades se inaugurarán en 2013.
Después de unos días registrando el área donde están ubicadas, las cámaras procesan la actividad normal del espacio que vigilan y se pondrán en alerta si detectan alguna reacción extraña. Por ejemplo, podrán darse cuenta si una persona cambia bruscamente de trayecto o corra hacia peatones, o deje una bolsa o paquete en el suelo. También tendrán en cuenta si un auto se estaciona en un lugar no apto para ello o si se mantiene detenido mucho tiempo.
La excepción a la regla serán las facilidades sanitarias. "Respetamos la privacidad de los ciudadanos y las cámaras no capturan ni registran información de personas concretas", apuntó Frazzini.
El WTC ya ha sufrido atentados terroristas en dos ocasiones. Seis personas murieron como consecuencia de un atentado con bomba el 26 de febrero de 1993. Siete años más tarde, el 11 de septiembre de 2001, las Torres Gemelas se convirtieron en el objetivo de los atentados terroristas más sangrientos de toda la historia de Estados Unidos, con un balance de más de 2.700 muertes.
Por otro lado, ciudades como Londres, Sao Paulo, Riad y Barcelona ya cuentan con este tipo de cámaras, que a diferencia de las comunes, no necesitan que una persona las esté vigilando constantemente.