En el marco del sexto día del juicio oral que se lleva a cabo en nuestra provincia por el secuestro y la desaparición de María de los Ángeles Verón, su madre, Susana Trimarco, retomó con su declaración que había interrumpido el viernes de la semana pasada.
Previamente, los abogados de la querella le hicieron saber al tribunal que Nieva, el testigo que vincula a los hermanos María Jesús y Víctor Rivero a la causa, fue amenazado durante el cuarto intermedio. Los letrados, que detallaron que fue insultado y que anónimos atacaron su casa, creen que este episodio tiene relación con el proceso judicial.
Los abogados de Trimarco dijeron que Nieva hizo la denuncia acompañado por Carlos Garmendia, integrante de la querella.
Por su parte, Cergio Morfil, luego de manifestar que descarta que los Rivero hayan tenido que ver con las amenazas ya que “en tantos años a Nieva no se le hizo nada”, hizo referencia a la nota del periodista mendocino Christian Sanz, en la que se revela que Marita tenía una línea telefónica a su nombre en la localidad de Río Gallegos, en Santa Cruz.
En este sentido, el abogado de los hermanos Rivero pidió que se oficie a Telecom para que informe de quién es esa línea, si existe, y se chequee a quién pertenece, pedido al adhirieron el resto de los abogados defensores.
Además, Morfil solicitó que citen a Julio César Ruiz, presidente de la Fundación Adoptar, quien dijo en una nota que Marita se prostituía por su cuenta.
Al respecto, el abogado de la querella Carlos Varela Álvarez aclaró que Ruiz tuvo muchos problemas con Trimarco, y que son “testigos mandases”. Por último, dijo que la nota a la que hizo referencia Morfil sólo hace a una pista falsa, ya que, entre otras cosas, menciona que “Daniela Milhein fue oportunamente sobreseída”, cuando en realidad está sentada en el banquillo de los acusados. ©eldiario24.com