El cuerpo de Francisco Salvatore fue descubierto en la noche del viernes, en el interior de un automóvil incendiado, en la periferia de la ciudad de La Plata, informó una fuente policial. El cadáver tenía el cráneo hundido a golpes y las manos y pies atados con alambre.
Vecinos alertaron a la policía que en un descampado de las calles 147 y 526, en el barrio La Granja, se estaba prendiendo fuego un automóvil Fiat Duna color blanco. Lograron apagar las llamas y al llegar la policía halló que en el asiento trasero del rodado estaba el cuerpo sin vida de un hombre, envuelto en un colchón.
Tras las primeras pesquisas, la policía determinó que el vehículo pertenecía a una mujer domiciliada en la ciudad de Berisso, que lo tenía como remís y cuyo chofer era Salvatore, la víctima, de 38 años.
La policía reconstruyó las últimas horas de Salvatore y así supo que el remisero había ido por la tarde a la casa de su ex pareja, con la que tenía hijos en común, para entregarle una suma de dinero.
En esas circunstancias, se habría suscitado una pelea con su ex mujer, en la que participó un ex hermano de ella, quien le habría aplicado varios golpes en la cabeza con un caño. Una vez tendido en el suelo, la mujer aplicó varias puñaladas en el cuerpo de Salvatore.
Por la noche, los victimarios ataron los pies del remisero con alambre, al igual que las manos, y tras envolverlo en un colchón, lo trasladaron hasta el mencionado descampado y prendieron fuego el vehículo, a fin de borrar cualquier huella que condujera a su identificación.