El pasado miércoles en horas de la madrugada, un jóven que solía ir a pedir a una sucursal de la panadería el Calafate ubicada en el barrio Obispo Piedrabuena, ingresó por la puerta trasera con intenciones de asaltar el local cuando se encontró con Albano Sosa, un empleado que ingresaba a trabajar en la fábrica, quien resultó herido de bala.
"Eran las 3 de la mañana; él llegó, guardó la moto en el garaje, cerró el portón y caminó hacia la puerta de la fábrica cuando se presentó este chico con un arma y le pidió la mochila", relató Gabriela del Río, hija del dueño de la panadería. El empleado ni siquiera forcejeó. Según le contaron los demás empleados a la mujer, Albano se sacó la mochila y la entregó, pero aún así lo balearon.
"Le disparó sin dudarlo. La bala ingresó por el hombro, pasó por el costado del pulmón y se le alojó en la cintura", explicó Gabriela, que además remarcó que el asaltante es "mayor de edad y también es conocido por todos en el barrio". Sin embargo, la Policía todavía no lo detuvo.
Mientras el agresor huía, después del ataque, los compañeros de la víctima salieron en su auxilio y lo llevaron al Hospital Centro de Salud. Luego lo trasladaron a un sanatorio céntrico, donde continúa internado en terapia intensiva pero estable, de acuerdo al último parte médico.