El titular del centro de estudiantes de Ciencias Naturales, Edgardo Pero, acuso a quien gestiona el bar de esa facultad, Fernando García, de haberlo golpeado salvajemente a un alumno de la institución.
"A las 23 (del martes), en Crisóstomo Alvarez y Bernabé Aráoz, García, que estaba en un bar, empezó a increpar a José Giordano. José se quiso ir; García lo agarró y lo golpeó en la cara. José le tomó las manos. Cuando el agresor ve que había gente se asustó y se fue", relató Pero.
Al parecer, quien inició el ataque fue el gerenciador del bar a quien se le venció el contrato y estaría resistiéndose a dejar las instalaciones. "Él había firmado un contrato por tres años, que venció en agosto de 2011, con opción de prórroga. El centro decidió no dar la prórroga. Sin embargo, él se negó a irse", afirmó el alumno.
Por ese entonces se estaba renovando el centro de estudiantes y la fuerza Lillo -donde milita Pero- asumía la dirección. El titular del grupo explicó que Giordano fue agredido porque se sumó a la campaña para evitar que los alumnos consuman en el bar, ante la negativa de Fernández de dejar el negocio.
"Una asamblea decidió extender la gestión del bar a García hasta agosto de este año; el 31 le pedimos que se retire pero él nos comunicó que no se irá", puntualizó. "Empezamos una campaña, pidiéndole a la gente que no consuma; y nos amenazó", aseguró.
José Giordano fue atendido en el sanatorio 9 de Julio a este martes por la madrugada. "Le aconsejaron que se haga una tomografía y una radiografía, para descartar daño cerebral. Por suerte no había lesiones internas", dijo.
Luego radicaron la denuncia en la comisaría 1ª. Los alumnos protestaron ayer frente al bar de la facultad, para repudiar el ataque y para insistir en que García se vaya.
Por su parte, el acusado también presentó su versión de los hechos pero no descartó haber golpeado a Giordano. "Tengo arañazos en el cuello, ojos, y brazos", se quejó.
"Yo estaba en un bar con mi novia y una amiga; (Giordano) se acercó y me insultó. Luego me puso un dedo cerca del ojo y me lastimó; lo agarré y nos trenzamos", contó en diálogo con La Gaceta.
García también reconoció que gestiona el bar de la facultad sin contrato: "íbamos a hacer contrato; querían renovarme, luego cambiaron la versión. Nunca se firmó el contrato; todo fue de palabra. Ahora me tratan de estafador y me escrachan. Me están causando gran perjuicio", concluyó.