La cifra de muertos por los dos terremotos que azotaron el viernes el suroeste de China aumentó a al menos 80. Un portavoz del gobierno provincial de Yunnan dijo que la nueva cifra podría incrementarse aún más al tratarse de una zona montañosa de difícil acceso.
El primer ministro, Wen Jiabao, se trasladó a las zonas afectadas e instó a los equipos de rescate a reforzar los esfuerzos, señalando que las primeras 72 horas son las más importantes, indicó la agencia de noticias Xinhua.
Los terremotos de magnitud 5,7 y 5,6 en la escala de Richter destrozaron rutas y cables telefónicos, lo que hace difícil recopilar información, indicó el portavoz de Yunnan, quien aseguró que hasta el momento se registraron 731 heridos, mientras que más de 200.000 personas tuvieron que se evacuadas.
Los terremotos en las provincias de Yunnan y Guizhou se sucedieron en apenas una hora y provocaron daños materiales por unos 3.690 millones de yuanes (458 millones de euros). Los principales destrozos se registraron en Yunnan, en el distrito de Yilian, donde se localizó el epicentro.
Los derrumbes de rocas y las lluvias dificultan los trabajos de rescate en la región. "La tarea más difícil para los equipos de salvamento son los caminos", dijo a Xinhua Li Fuchun, alcalde de la ciudad de Luozehe. "Las rutas están bloqueadas y los equipos deben escalar los montes para alcanzar los pueblos afectados", añadió.