La actriz Gabriela Sari se camufla todos los días detrás de unos brackets y anteojos exagerados para interpretar a Connie, la “fea” de la novela Dulce Amor, una joven introvertida e insegura de sí misma.
Sin embargo, la Sari “de verdad” no tiene un pelo de fea. Al revés de su personaje, la actriz tiene un cuerpo escultural y unos ojos azules que encandilan.
Así lo demostró en una producción para la revista SH, en la que mostró su lado más sensual.