Los números publicados por el INDEC, de los que salió la popular dieta de los "seis pesos por día", llegaron hasta Inglaterra. La revista The Economist, publicada en ese país, analizó la situación en un tono bastante relajado, dando a entender que dudaban de la veracidad de la información oficial.
La nota comienza con una comparación entre los tipos de cambio de ambos países y las posibiolidades alimenticias que proveen $6. "Seis pesos argentinos alcanzan apenas para comprar un alfajor", dice el artículo de la revista británica. Pero no es lo que nos imaginamos, porque para los lectores angloparlantes que un "alfajor" es un "bizcocho dulce con que se acompaña el café de las tardes".
Y sigue: "No es la primera vez que los informes oficiales reducen el costo de vida. Desde 2007, el gobierno ha publicado estadísticas falsas de inflación para engañar a los votantes y los inversores". "En febrero, con estimaciones independientes que duplicaban las oficiales, The Economist dejó de publicar los cálculos que el INDEC hace de la inflación", concluyó el artículo del semanario.
La pregunta que surge ante tales afirmaciones es, innegablemente ¿Acaso no hay suficientes problemas del otro lado del charco?