Estados Unidos lanza un nuevo plan de estímulo económico, que consistirá en la compra de deuda por 40.000 millones de dólares mensuales. La medida se realizará por tiempo indeterminado. En simultáneo, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Reserva Federal decidió que mantendrá las tasas de interés en niveles excepcionalmente bajos hasta mediados de 2015.
El organismo acordó realizar compras adicionales de valores respaldados por hipotecas por un importe de 40.000 millones de dólares cada mes a partir de este viernes, según un despacho de la agencia Europa Press.
Además, mantendrá la denominada operación `twist` para ampliar el vencimiento medio de su cartera de valores.
Estas medidas, sumadas a la reinversión de los beneficios obtenidos al vencimiento de los valores adquiridos con anterioridad, agregarán cada mes 85.000 millones de dólares en valores a largo plazo hasta que concluya 2012.
De este modo, la Fed pone en marcha su tercer programa de compra de bonos desde que comenzó la crisis financiera en 2008, denominado `Quantitative Easing`, tras los anunciados en 2009 y 2010 por importe de 1,7 billones de dólares y 600.000 millones de dólares, respectivamente.
Tras los anuncios, las bolsas neoyorquinas subían más de 1 por ciento, con buena respuesta ya que más temprano registraban subas por debajo del dígito.
El Dow Jones Industriales avanzaba 1,1 por ciento; el Standard & Poor`s 500 sumaba 1,2 por ciento; y el Nasdaq Composite 1,3 por ciento.
El organismo justificó sus acciones diciendo que "sin una política de acomodación, el crecimiento económico podría no ser suficientemente fuerte para generar una mejora sostenida en las condiciones del mercado laboral".
El desempleo en Estados Unidos no bajó del ocho por ciento desde 2009, por lo que 12 millones de personas están sin trabajo; mientras que otros 11 millones están trabajando menos horas o con una paga menor a la deseada.
Los precios de las viviendas nunca se recuperaron de su caída post-recesión. (Télam)