La alcaldía de Nueva York prohibió la venta de bebidas azucaradas de más de medio litro en restaurantes, estadios y salas de cine. La medida es parte de las políticas de lucha que está llevando esa ciudad contra la obesidad. Se trata de una acción inédita en los Estados Unidos.
La comisión de Salud del ayuntamiento aprobó por ocho votos, ninguno en contra y una abstención la iniciativa impulsada por el alcalde Michael Bloomberg y objeto de una fuerte oposición por parte de los fabricantes y vendedores de gaseosas.
“Este es el paso más grande que ha dado la ciudad para frenar la obesidad. Proponiendo límites a las bebidas azucaradas, Nueva York colocó la cuestión de la obesidad y el impacto de las bebidas azucaradas en primer plano a nivel nacional”, declaró Bloomberg tras la votación.
La restricción, que impone un límite de 470 centilitros, entrará en vigor el próximo 12 de marzo, con los cual los vendedores de refrescos y bebidas azucaradas tienen seis meses para prepararse.