La empresa fotográfica Eastman Kodak, que en enero se declaró en quiebra, aplazó una visita judicial para subastar sus patentes. El trámite, iniciado hace meses, cambiaría de fecha porque en la empresa están estudiando "otras alternativas" para poder conservarlas.
La firma presentó un documento ante un tribunal de bancarrotas de Manhattan en el que suspendió “hasta nuevo aviso” la visita y reconoció que puede “no alcanzar condiciones aceptables” en el proceso de subasta.
“En el caso de que no se produzca una transacción potencial, estamos consultando con los acreedores sobre la retención de las patentes tecnológicas para digitalizar imágenes y sobre la creación de una nueva compañía de licencias como fuente para pagar a los acreedores”, señala el documento.
Desde hace meses Kodak intenta vender su más de un millar de patentes en un intento por sacar provecho de la gran demanda existente en el mercado para aumentar su capital, como parte de su plan de reestructuración para salir de la bancarrota.