¿Música fácil? The Killers volvió con nuevo CD, después de cuatro años sin tocar. La banda está lista para dar batalla y defender la identidad de su música frente a quienes les acusan de falta de ideas o de volcarse hacia lo comercial.
“Hay gente a la que le encanta aparentar que sabe exactamente de lo que habla. Eso pasa cuando dicen que a The Killers nos faltan ideas. Les debe hacer parecer inteligentes, cuando no han pisado un estudio ni un jodido día”, critica Dave Keuning, guitarrista, en una entrevista concedida a un medio norteamericano.
Son varios los críticos que afirman que "Battle Born", su cuarto álbum de estudio, parece una amalgama de sus trabajos previos y que se halla falto del elemento cohesionador que poseían el alternativo “Hot Fuss” (2004), el rock épico de “Sam’s Town” (2006) o el bailable “Day & Age” (2008).
Parte de esas acusaciones se basan en el gran número de productores que han participado en él (Steve Lillywhite, Damian Taylor, Brendan O’Brien, Stuart Price y Daniel Lanois). Ante esto, Keuning aclara: “Queríamos trabajar con todos, así que a cada uno le dimos una porción del álbum. Además, tuvimos problemas para hacer coincidir nuestras agendas con algunos de ellos. Stuart Price, por ejemplo, colaboró solo en dos canciones, pero queríamos ver qué haría. Es muy diferente de los demás”, explica.
Keuning, que conforma The Killers junto al carismático Brandon Flowers (voz y teclado), Mark Stoermer (bajo) y Ronnie Vannucci Jr. (batería y percusión), va más allá y afirma que para este disco tenían “mucho material donde escoger” en pos del mejor material.
“Battle Born” posee un influjo de rock ochentero evidente en canciones como su primer single, “Runaways”, que según sus autores “tiene influencia de Bruce Springsteen”, de su búsqueda de grandes sonidos y estribillos. Además, incluye una importante novedad, su primera y “auténtica” gran balada, “Here With Me”. “Fue una de mis favoritas desde el principio y no creo que pueda pasar desapercibida”, apuesta Keuning.