El Dickens Period House Shop, de Warwickshire, Inglaterra, que abrió sus puertas a finales de siglo XIX, sobrevivió a seis monarcas diferentes, la crisis del ’29 y dos guerras mundiales, entre otras cosas, pero tuvo que cerrar porque no pudo competir con Internet.
Su actual administrador, Charlie Collett, de 50 años, estuvo los últimos 20 al frente del comercio y hoy le echa la culpa de su cierre a la “era moderna”. “Si bien nuestras acciones se realizan en latón propio de la empresa de fundición o moldeado por nuestro herrero, la mayoría de los accesorios de la tienda no han cambiado desde 1895”, dijo Collet, dando a entender que la época virtual es efímera e intangible.
“Estamos cerrando porque lamentablemente la edad moderna terminó por absorbernos. Ya no podemos competir con los métodos comerciales actuales como la venta por Internet”, sostuvo el comerciante.