Tras realizar un relevamiento de datos y entrecruzamiento de informaciones patrimoniales, el Ministerio de Seguridad denunció a diez oficiales jefes de la Policía Federal, a los que acusó, entre otras cosas, de cobrar cuantiosas coimas a comerciantes, recibir dinero a cambio de seguridad y tener bienes más caros de lo que su sueldo les permitiría comprar.
Los comerciantes habrían pagado entre 1500 y 7000 pesos por mes, según el tipo de "servicio y/o protección" que recibían de la Policía Federal. Dos de los investigados ya fueron pasados a disponibilidad. Ellos son, el comisario inspector Luis Poggi, que estaba a cargo de la Circunscripción VI, y el comisario Mario Trejo, jefe de la comisaría 51a., según informa el diario La Nación.
En el escrito judicial se denunció a tres comisarías: la 7a., de Balvanera, la 44a., de Liniers, y la 28a., de Parque de los Patricios.
Asimismo, hay un comisario inspector, cuatro comisarios, cinco subcomisarios, dos subinspectores, un sargento, cinco cabos primeros, un cabo y un agente, sospechados de participar de los hechos.
Además se realizó un análisis patrimonial de cada uno de los sospechosos. Para eso, la Unidad de Coordinación de Políticas de Transparencias la Unidad de Coordinación de Políticas de Transparencia comenzó a hacer un relevamiento de los jefes policiales nombrados en las denuncias y un entrecruzamiento de datos.