La princesa que no envejece nunca abrió
la puerta de la heladera y vio sus manos
iluminadas como desde la eternidad y sacó
una fruta helada
Alguien le enviaba flechas envenenadas
desde el otro lado del monte oscuro
para ver si de una vez por todas
lo dejaba libre
Junto a su vientre él escuchaba
androides que hablaban
del futuro, sin páginas en donde
leer "la comida de la mañana"...
(O la amarga sensación de no volver atrás...)
En su espalda dejó crecer alas
para que se monten amores de hombres
lentos, que fluían a otra velocidad...
nunca como ella, señora de la luz.
Una sonda la detectó
en Posición Horizontal flotando
dentro de una casa de regalos chinos,
dormida...
Sin saber qué clase de reloj tabulaba su mar
(intacto, a pesar del tiempo..)
Sin gestos que la perturben
bajó la persiana a la hora
del atardecer
Fué a su casa
muda
por no saber hablar...
¿De qué?....
Quizás de Tatadioses
que transformaron
aquello que le tocó
en algo extraño
para
los ojos
De los que fluyen
a otra velocidad