Grecia volvió a incendiarse con la protesta social generada a raíz de los ajustes que pretende imponer el gobierno conservador de Andonis Samarás, que prepara un recorte de 11.500 millones de dólares hasta 2014.
La huelga general convocada para repudiar el ajuste que planea el gobierno griego estalló en graves incidentes entre manifestantes y la policía, que reprimió violentamente la protesta. La policía de Atenas utilizó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes en la plaza Syntagme, durante la marcha en repudio al gobierno.
En Atenas, entre 50.000 y 100.000 personas salieron a las calles para protestar. Aunque la manifestación comenzó de manera pacífica, unas 200 personas se desprendieron de la marcha central y provocaron disturbios frente al Parlamento. Según se pudo registrar, este grupo lanzó cócteles molotov y pedazos de mármol arrancados contra la policía, que respondió con gas lacrimógeno y granadas de humo.
El conflicto entre las partes dejó unas 120 personas detenidas y 20 efectivos policiales resultaron heridos, según informaron autoridades de Atenas citadas por medios estatales. Esta es la primera huelga general contra el gobierno conservador y los ajustes para cumplir los requerimientos de la UE, el Banco Central Europeo y el FMI como condición para mantener la ayuda financiera al país.