Los franceses hicieron una representación gigantesca del golpe que Zinedine Zidane le dio a Materazzi durante el mundial de 2006. Ubicada en el Centre Georges Pompidou de la ciudad de Paría, la estatua mide 4,88 metros y capta el sublime momento.
Aunque en realidad el ídolo francés incurrió en un hecho de violencia, en el que fue su último partido oficial con la selección de su país durante un enfrentamiento en un mundial, sus compatriotas decidieron inmortalizarlo en una enorme escultura.
La figura fue realizada por el argelino Adel Abdessemed para una exposición que se prolongará hasta enero.
La estatua de 4.88 metros ya genera controversia entre los visitantes, e incluso el mismísimo organizador del evento explicó que "Esta estatua va en contra de la tradición de hacer estatuas en honor de las victorias ciertas. Es una oda a la derrota".