Al menos 35 personas murieron este domingo y 90 resultaron heridas en Irak en una cadena coordinada ataques con coches bomba dirigidos contra la policía en diferentes partes del país, informaron las autoridades y los medios.
La mayoría de los diez coches bomba que provocaron víctimas fatales explotaron en Bagdad y sus alrededores. Allí, según las fuentes, se registraron 25 fallecimientos y 59 heridos.
El más mortífero de los ataques se produjo en Al Tayi,, a 20 kilómetros al norte de Bagdad, donde las explosiones de tres automóviles en diferentes puntos de la ciudad dejaron al menos 8 policías muertos y 22 heridos, informó la policía local.
Otros seis uniformados perecieron y cinco resultaron heridos cuando un atacante suicida hizo estallar la carga de su vehículo cerca de un puesto de control en la ciudad de Kut, en el este del país, informó la agencia de noticias DPA.
Dos policías murieron y cinco resultaron heridos al estallar un coche bomba en el este de la capital, Bagdad, mientras dos civiles murieron y nueve quedaron heridos en una explosión cerca de un mausoleo chiita en Al Maadan, al sudeste de la capital.
También hubo ataques con heridos en Diyala y Bakuba, al noreste de Bagdad, así como en Mosul, 400 kilómetros al norte de la capital, donde hubo 15 heridos por otro coche bomba.
Si bien aún no iguala el pico de violencia alcanzado en 2006, este año se intensificaron los atentados en Irak, muchos de ellos dirigidos contra las fuerzas de seguridad.
Mientras en Bagdad, un grupo armado asesinó con pistolas con silenciador a un funcionario del ministerio del Interior en el barrio de Al Amel, en el suroeste, donde poco después estalló un vehículo cargado con explosivos, que dejó cuatro heridos.