Miles de estrellas de la farándula nacional e internacional han decidido agregarse siliconas, pero a algunas se les fue la mano y se convirtieron en adictas.
Enterate de todos los casos.
Luciana Salazar: Es un ícono de las operaciones con siliconas. Tiene un implante y dos recambios. Como si fuera poco también se tocó los labios, pómulos, surcos y nariz. En 2006 fue elegida por la revista Noticias como la famosa más operada del país.
Sabrina Sabrok: Actriz, modelo y presentadora argentina radicada en México. Se hizo famosa por su delantera. Se sometió a 24 cirugías y figuró en el libro Guinness por tener las siliconas más grandes.
Victoria Beckham: Adicta total a las cirugías se llegó a poner unas prótesis que, de tan grandes, quedaban desproporcionadas con su cuerpo. Después se arrepintió y se las quitó.
Christina Aguilera: Las prótesis mamarias están entre su lista de cirugías. Y las secuelas están a la vista: se difundieron fotos de sus shows que la muestran con algunas cicatrices en sus axilas.
Pamela Anderson: Qué decir, es notorio que ha aumentado su talla varias veces. Año tras año, su pecho fue creciendo.
Claudia Ciardone: Con Ricardo Fort hacían una pareja "plástica". La ex Gran Hermano tiene unos pechos que impactan y repercuten en los ojos masculinos.
Britney Spears: Se puso siliconas y es una adicta al Botox. Dejó atrás ese look infantil que la llevó a la fama.
María Eugenia Ritó: Al principio de su carrera se puso una cantidad exuberante. Después se sacó las prótesis. Al tiempo se volvió a colocar, pero en menor tamaño.
Tori Spelling: En Beverly Hills 90210 tenía una figura extremadamente delgada. En 2006, de repente se la vio con unos pechos desproporcionados para su cuerpo.
Salma Hayek: Su cuerpo no es el mismo de hace unos años. Además de aumentar el tamaño de sus lolas, dicen que se realizó una lipoescultura.
¿Todavía tenés ganas de hacerte las lolas?