Tenían que traer atados de leña en el tren que pasaba una sola vez por día. A las seis de la tarde.
El día de verano en el que pensaban ir a buscar electricidad continúa arriba de una cama
con vida propia. Después de beber el agua que salía fresca de la bomba de hierro; como no hay
historia que resista el paso del terror cruzaron sigilosos el puente de madera que, como los cuerpos
de los demás, no incomodaba nunca.
Las manos estrujaban algo... quizás las ganas de ya no ser Real para no dejar jamás el sendero
que conducía al lugar en donde había plantadas en la tierra cabezas brillantes. Eso de alguna forma
se convirtió en combustible altamente inflamable para el resto de la vida útil, la vida en la que
siempre se iba a ser joven, las raíces que atravesarían el corazón que alguna vez se aceleró
por la belleza de esas mismas plantas.
El jardinero andaba inquieto, surrealista, planeando cultivos alucinógenos tristemente hippies. De otra época
que se empeñaba en volver cada día, al fin y al cabo los únicos que acertaron fueron esos que cantaban
canciones extrañas sobre la sangre joven que siempre retorna y devora a esos viejos que crían
hijos sarcásticos sin sombra que los proyecte sobre la tierra.
Hay caminantes y caminantes... los que hoy rondan por aquí son esos que saben rezar en susurros en
la oreja de cualquiera que necesite una dosis de algo, llamémosle aire o energía o amor de un
tiempo remoto ,los rituales son exactamente los mismos, cambiará la ropa o los metales pero la
gente parece que no , algún biólogo invente algo en el futuro para ampliar un poco esto.
Tal vez ser como las radios. hay demasiadas bandas inactivas para nosotros...
por eso el jardinero a veces se inquieta...
Nunca voy a llegar a la iluminación en ese barrio, me cansé de ir al templo y no conseguir nada, hay
otras cosas mucho mas baratas en la vereda y cualquiera las puede tomar, es una ropa usada
con mucho cariño que cuenta fábulas de la dulzura de haber estado juntos. La época de la
comunidad.. Recuerdos? Sólo eso? No creo....es una música demasiado bella´como para no ser
real. Los cuentos de un rey que se pasea entre pavos reales son anacrónicos, los
cuentos de tipos que caminan rígidos por el centro de la ciudad también...
Las manos estrujaban algo, quizás la razón de ser en este mundo, y en los otros que habitábamos
tanto tanto me han guiado los espíritus que a veces siento que existen. Porque algo canta
a través de la materia, Algo se empeña en decirme que el cuerpo oculta secretos, porque
es Tabú en esta tribu ser completo por eso Nunca voy a llegar a la Iluminación si sigo en
ese Barrio.