La hazaña de Felix Baumgartner finalmente se concretó. Luego de que retrasara la misión en varias oportunidades, las condiciones climaticas finalmente permitieron que este domingo el austríaco lograra ascender a los 39 mil metros de altura y desde allí, realizar el salto de caída libre más alto y a mayor velocidad de la historia.
Por si esto fuera pooco, a una velocidad de más de 1.100 kilómetros por hora, Baumgartner se convirtió en el primer hombre en superar la barrera del sonido sin asistencia mecánica alguna.
El récord de salto en paracaídas lo obtuvo Joe Kittinger, un ex coronel de la Fuerza Aérea estadounidense, que en 1960 se lanzó desde 31.333 metros de altura. A los 83 años, hoy formó parte de la misión Red Bull Stratos.
Las tres suspensiones realizadas se debieron al mal clima, que impidió que el gigantesco globo de helio lo elevara. Pero el pronóstico del tiempo es favorable para esta ocasión.
“Me gusta lo que veo para la mañana del domingo, pero todo dependerá de lo que suceda con el viento”, aseguró Don Day, el meteorólogo de la misión.
El ascenso hasta la estratósfera duró poco más de dos horas y media. Una vez llegado a la altura establecida, Baumgartner abrió la puerta de su cápsula y se tiró al vacío.
El salto fue transmitido en directo por el sitio web de la misión, que dispuso más de 35 cámaras en tierra y en aire, y cinco adosadas al traje de Baumgartner.
Hace cinco años que el austríaco se entrena para este salto, cuyo mayor riesgo es comenzar a girar fuera de control, lo que podría hacerle perder el conocimiento.
Baumgartner ya rompió distintos récords en el pasado, y realizó saltos espectaculares desde las Torres Petronas, en Kuala Lumpur, Malasia, y desde el Cristo Redentor, en Rio de Janeiro, Brasil.
Su misión estuvo integrada por un equipo de 100 personas, y pretende contribuir a la investigación aeronáutica, para los astronautas y los futuros turistas del espacio.