El austríaco Felix Baumgartner, de 43 años, cumplió con la hazaña de saltar desde más de 39.000 metros de altura, desde la estratósfera. Luego de su descenso, el saltador y paracaidista declaró que durante los primeros momentos de la caída creyó que perdería la consciencia por la "violencia" de la caída y la velocidad del descenso.
En declaraciones exclusiva a la televisión austríaca Servus, propiedad del patrocinador del proyecto Baumgartner aseguró: "Durante unos segundos pensé que iba a perder el sentido", debido a la violencia de la caída por la velocidad de 1.173 kilómetros hora que alcanzó en los primeros 40 segundos. "Estás bajo presión, no sientes el aire", declaró.
Pese a los momentos críticos Baumgartner no quiso abrir un paracaídas especial para estabilizar el descenso. "Desde el punto de vista de la consciencia, siempre he sabido lo que sucedía", dijo.
"Ha sido muy difícil. Estás deshidratado, estás cansado. Ahí arriba es un mundo distinto, el cuerpo reacciona de forma diferente. Ha sido muy difícil, espero que hayamos superado la barrera (del sonido)", afirmó.
Los cálculos de la misión indican que rompió la barrera del sonido en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando aceleró en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora.
"No he sentido ese golpe sónico, creo que pasa detrás de uno, estaba demasiado ocupado manteniendo el control. No tengo ni idea de si he volado a través de la barrera (del sonido)", declaró.
Baumgartner logró controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada.