Un estudio de la Universidad de Copenhage (Dinamarca) reveló que "los bebés que nacen por parto natural, están expuestos a las bacterias del recto materno, tienen menor riesgo de padecer asma y alergias que los que nacen por cesárea, que se exponen a menos variedad de microorganismos al nacer”, concluye Hans Bisgaard, investigador de la institución y coautor del estudio.
Según Bisgaard y sus colegas, debemos estar en contacto con un amplio número de bacterias diferentes en los primeros meses de vida, cuando el sistema inmune se está desarrollando y “aprendiendo”.
Los investigadores aseguran que es irónico que las bacterias y la suciedad, consideradas una amenaza para nuestra vida, ahora se impongan como un ingrediente fundamental para tener una vida sana. De hecho, hay estudios previos que apuntan a una conexión entre la flora intestinal y otras enfermedades como la diabetes o la obesidad.