Ya pasaron dos meses desde que se desatara el escándalo de las fotos del Príncipe Harry en su noche loca en Las Vegas en las que aparecía sin ropa y abrazando a una joven desconocida.
Días más tarde, tras una entrevista, Carrie Reichert, la chica de la polémica, estuvo detenida durante un mes en San Diego, Estados Unidos, por haber firmado supuestamente cheques sin fondos.
Luego de la fiesta, la joven rompió el silencio y cómo se desarrollaron los acontecimientos, que estuvieron unos 20 minutos a solas y que se besaron. Pocas horas después de emitirse esa entrevista la modelo fue detenida en el aeropuerto de San Diego.
Aunque lo común es que los detenidos por este delito sean puestos en libertad con cargos y bajo fianza, la modelo asegura que estuvo en la carcel un mes y acusa a los servicios secretos del Reino Unido de estar detrás de la prolongación de su encarcelamiento.