El huracán Sandy dejó 41 muertos e inconmensurables daños materiales tras su paso por el Caribe cubano. Los Estados Unidos se preparan para recibirlo. Nueva York ya declaró el estado de emergencia.
Meteorólogos dijeron que preveían daños a causa de los vientos, extensos cortes de energía e inundaciones costeras y tierra adentro en gran parte de la densamente poblada coste este de Estados Unidos cuando el huracán toque tierra a comienzos de la semana que viene.
"Estamos esperando una tormenta muy, muy grande. La circulación de esta tormenta a medida que se aproxima a la costa podría cubrir aproximadamente un tercio del este de Estados Unidos", dijo Louis Uccellini, director de los Centros de Pronósticos Ambientales de la Administración Nacional Océanica y Atmosférica.
Sandy se debilitó a un huracán de categoría 1 en la noche del jueves cuando atravesaba las islas del sureste de las Bahamas, donde provocó apagones y el derribo de tejados de algunas casas.
La tormenta llegó a las Bahamas desde Cuba, donde las autoridades evaluaban las cuantiosas pérdidas económicas ocasionadas tras su paso, en el que dejó 11 muertos y heridos en las provincias orientales de Santiago de Cuba, Holguín y Guantánamo.
Decenas de miles de viviendas y centros industriales y de servicios quedaron destruidos, devoró plantaciones agrícolas y colapsó el sistema eléctrico y las comunicaciones. Aún no han sido reveladas las cifras oficiales sobre el monto de las pérdidas totales por la tormenta.
Antes de su paso por Cuba, dejó al menos otras 26 personas muertas en la empobrecida Haití y otras tres en República Dominicana y Jamaica. El huracán se trasladaba lentamente en su trecho final a través de las Bahamas y muchos meteorólogos advirtieron que Sandy puede ser más destructivo que el huracán Irene, de 2011.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, anunció que la ciudad comenzó a prepararse para el posible arribo de Sandy, tal como se hizo por Irene en agosto de 2011, cuando 370.000 personas abandonaron sus hogares en forma preventiva en el sur de Manhattan.
El huracán combinará elementos de un ciclón tropical con una tormenta invernal y los modelos meteorológicos muestran que tendrá todos los ingredientes para convertirse en una masiva y potencialmente catastrófica "súper tormenta".
Los pronósticos del Gobierno indican que Sandy podría tocar tierra el lunes por la noche o el martes en Maryland, Delaware, Nueva Jersey, Nueva York o el sur de Nueva Inglaterra.
Una gran franja del estado de la Florida estaba bajo alerta de tormenta tropical, y la advertencia se extendía por la costa de Estados Unidos hasta Carolina del Norte. Los vientos y lluvias generados por Sandy se sentían en el sur de Florida, con las escuelas cerradas y vuelos aéreos retrasados en muchas áreas.
El Centro Nacional de Huracanes informó que Sandy se debilitó levemente al reducir la velocidad de sus vientos a cerca de 120 kilómetros por hora (kph), aunque con fuerte ráfagas. Horas antes sus vientos máximos sostenidos alcanzaban los 130 kph.