El árbitro del superclásico River-Boca, Pablo Lunati, decidió un minuto de silencio en el estadio Monumental para homenajear al ex presidente Néstor Kirchner, tras cumplirse el sábado dos años de su muerte.
"Me pareció que correspondía hacerlo. Decidí un minuto de silencio porque ayer se cumplieron dos años de la muerte de Néstor", reconoció el juez en la transmisión de "Fútbol para Todos".
En relación a su tarea en el juego, con los gestos ampulosos que lo caracterizan y el diálogo como marca registrada, Lunati mostró concentración y estuvo fino en lo que cobró.
El penal, por ejemplo, no merece discusión alguna. La falta de Leandro González Pirez sobre Lautaro Acosta fue clara.
También estaba habilitado el uruguayo Rodrigo Mora (mérito del asistente Marcelo Aumente) en la maniobra que finalizó en el segundo gol `millonario`, después del pase de Carlos Sánchez.
Las nueve tarjetas amarillas que mostró (tres por River y seis en Boca) fueron decisiones correctas.
Tal vez, la amonestación a Leandro Somoza podría haber trocado en roja, en virtud de la virulencia de la infracción que le cometió a Jonathan Bottinelli.(Télam)