Un grupo de ediles radicales del Consejo Deliberante denunció la extracción de áridos que se está realizando en la vera del río Chirimayo, en la zona sur de la provincia, con la finalidad de conseguir ripios para la recontrucción del tramo Concepción-Aguilares, en la ruta 38.
Los funcionarios seguraron que el cauce podría desbordar en el verano, e inundar un amplio sector del municipio, a raíz de la extracción descontrolada de áridos que practica una empresa constructora. "El peligro de que el municipio sufra un anegamiento es muy concreto en razón de que el río está quedando sin defensas, deforestado y con un dragado que evidencia la carencia de un estudio técnico", dijo el concejal Carlos Olarte (UCR).
La organización ambientalista Unión Vecinos de Concepción (Univec) se sumó a la preocupación de los concejales realizando un planteo ante la Justicia local. Reclamó una investigación sobre la extracción presuntamente irregular de ripio desde el río. El intendente local, Osvaldo Morelli, dijo que aunque tiene acreditados informes que garantizarían que la extracción de áridos desde El Chirimayo se realiza en forma adecuada, revisará los trabajos en ese cauce a fin de determinar el alcance de la denuncia.
Los ediles ilustraron la denuncia con fotografías que muestran a gaviones que cedieron y la deforestación que se practicaría en sectores cruciales. "El 'codo de Vargas', que es donde gira el río que baja desde el oeste y se orienta al sur para desembocar en el Gastona, es el punto más preocupante. Ahí cedieron los gaviones, que sirven de defensa, ante el árido que se está sacando", apuntó Ramón Arias, de Univec. "El río baja a una velocidad que requiere en esa curva una muy buena contención. De lo contrario va a desbordar y seguirá hacia los sectores poblados", alertó.