El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, aclaró que los desarrolladores de barrios privados no estarán obligados a ceder tierras, sin embargo, sí deberán contribuir económicamente con la construcción de nuevos emprendimientos inmobiliarios sociales.
El gobierno bonaerense aclaró que no vetará la Ley de Hábitat y que en la reglamentación de la norma se detallará que "no existe la obligación de la cesión de tierras, sino una contribución económica al municipio siempre que exista una decisión administrativa del Ejecutivo local que revalorice dichas tierras".
Además, se aseguró que "no se afectarán derechos adquiridos ni la propiedad privada". Así fue anunciado por el gobierno de Daniel Scioli luego de que el jefe de Gabinete de la Provincia de Buenos Aires, Alberto Pérez, encabezara una reunión junto a funcionarios del Ministerio de Economía, de Infraestructura, de Gobierno, la Secretaría Legal y Técnica, y ARBA para abordar aspectos de la Ley de Hábitat Social.
Según informaron, una vez finalizado el encuentro, trabajaron para hallar un "equilibrio" entre los emprendimientos productivos y las soluciones al déficit habitacional como propone el proyecto de ley.
Operativamente se decidió modificar el proyecto de ley impositiva en tratamiento en la Legislatura, no aplicando el coeficiente de actualización de las valuaciones fiscales en el segmento del impuesto inmobiliario baldío.
De esa manera, se pretende "evitar una desmesurada carga tributaria sobre las mismas y contribuir, una vez sancionada la ley, a la creación del fondo fiduciario que financiará la erradicación y urbanización de asentamientos en la Provincia ".
Por otro lado, siguiendo el espíritu del proyecto de Ley pero remarcándolo taxativamente, el Poder Ejecutivo, al momento de la reglamentación, establecerá que "no se verán afectados ni violados ninguno de los derechos adquiridos, ni el derecho a la propiedad".