28/03/2017

El mundo

CAMPAÑA INTERNACIONAL

Testigos de Jehová de todo el mundo envían cartas a Rusia para evitar la proscripción

El Tribunal Supremo ruso analiza si incluye a la organización entre las entidades extremistas, por lo que los más de ocho millones de miembros de la religión emprendieron una campaña en reclamo por la libertad de culto al gobierno de Putin.
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El Tribunal Supremo decidirá si prohíbe de forma permanente la obra de los Testigos. Foto tomada de jw.org

En un Salón del Reino -tal el nombre que reciben los lugares en donde se reúnen- de los testigos de Jehová en Tucumán, provincia de Argentina, el orador da precisas indicaciones a sus compañeros de fe para realizar el envío de las cartas escritas por ellos y dirigidas al presidente de la Federación Rusa Vladimir Putin,  con el pedido expreso de que no permita la prohibición de su obra en el país, lo que significaría un grave cercenamiento a los derechos civiles de los cuidadanos rusos.


A causa del coste postal por la distancia, algunos han decidido realizar envíos colectivos al lejano país del este europeo; la escena se repite en miles de congregaciones alrededor del mundo y responde a la campaña iniciada por El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová, como denominan al núcleo organizativo central de la organización, con sede en Estados Unidos, para "dirigir la atención a esta situación tan crítica” según afirma David Semonian, un portavoz de la central mundial de la religión, en referencia a la inminente proscripción que podría producirse como colorario de una larga historia de persecución religiosa por parte del Gobierno.


El 15 de marzo de 2017, el Ministerio de Justicia ruso presentó una solicitud ante el Tribunal Supremo de la Federación de Rusia para declarar extremista y disolver el Centro Administrativo de los Testigos de Jehová de Rusia, informa el sitio web de los Testigos jw.org.


Con esta demanda también pretende prohibir las actividades del Centro Administrativo. Si el Tribunal Supremo apoya esta solicitud, se cerrará la sucursal de los Testigos en Rusia, ubicada cerca de San Petersburgo. Luego, las casi 400 entidades religiosas locales que están registradas en el país serían disueltas y, como consecuencia, se prohibirían los servicios religiosos de las más de 2.300 congregaciones de los testigos de Jehová, añade el comunicado.



Centro Administrativo de los Testigos en Rusia


Además, el Estado podría confiscar los bienes de la sucursal, así como todas las propiedades que usan los Testigos para reunirse. Finalmente, testigos de Jehová de todo el país podrían ser acusados y procesados judicialmente tan solo por realizar sus actividades religiosas. Se espera que el Tribunal Supremo tome una decisión el 5 de abril.


De acuerdo con el sitio RT, en tanto, el 23 de marzo el Ministerio de Justicia de Rusia suspendió la actividad de la sede local de los Testigos de Jehová. La organización fue incluida en la lista de entidades religiosas y públicas cuyo funcionamiento ha sido interrumpido por ejercer actividades extremistas.


La suspensión estará vigente hasta el 5 de abril, cuando el Tribunal Supremo considere el caso y emita una decisión final sobre el reconocimiento de los Testigos de Jehová como un grupo extremista y su funcionamiento en Rusia.


La sede principal de la organización está a cargo de la dirección de las filiales en el territorio ruso. La organización cuenta con ocho millones de miembros a nivel mundial, y tiene 175.000 seguidores en Rusia. "Para nuestros 175.000 seguidores probablemente llega el periodo más preocupante de su vida", comentó Vasily Kalin, presidente del comité directivo de la sede rusa de los Testigos de Jehová, según la mencionada agencia.


Los Testigos de Rusia están acusados de conformar una secta con rasgos conspirativos y de manejar literatura y material extremista en sus reuniones, que pondría en riesgo los valores morales familiares y sociales en ese país, en contraste con la libertad de que gozan en casi todo el resto del planeta.


“Tomar acción judicial contra ciudadanos pacíficos que respetan la ley y tratarlos como terroristas es claramente una aplicación indebida de las leyes contra el extremismo. Dicha acción se fundamenta totalmente en acusaciones falsas”, declaró Semonian, citado antes, en alusión a tales acusaciones, que tienen como trasfondo un rebrote del sentimiento religioso impulsado por la Iglesia Ortodoxa Rusa.


Por estas razones, los Testigos han organizado una campaña mundial para escribir cartas y pedir ayuda directamente al Kremlin (el gobierno central de la Federación de Rusia) y a altos funcionarios del Tribunal Supremo de ese país. El Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová está invitando a los más de 8 millones de Testigos de todo el mundo a participar hasta el 5 de abril, fecha en que el Tribunal Supremo evaluará el caso y decidirá si suspende permanentemente las actividades de los Testigos de Jehová.


Las instrucciones para redactar la carta dirigida al gobierno ruso, disponible en jw.org







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