El primer aborto no punible que se iba a realizar este martes en el Hospital Ramos Mejía fue suspendido tras una presentación judicial realizada por la organización católica Pro Vida.
Este martes, se llevaría a cabo la operación a una mujer de 32 años, cuyo caso pasó por todas las instancias legales y fue finalmente aprobado, ya que se trata de una víctima de violación y trata de personas, y se encuentra dentro de los plazos permitidos de gestación.
Sin embargo, miembros de la organización Pro-Vida se manifestaron desde temprano en la puerta del Hospital Ramos Mejía para expresar su negativa. Más tarde trascendió que presentaron un recurso de amparo para frenar la intervención.
Pedro Andereguen, abogado del grupo antiabortista, señaló en la puerta de ese centro de salud que "no se va a realizar el aborto tras la notificación de la medida judicial".
"El derecho de la vida del niño no puede estar sujeto a la decisión de la madre. Una cosa es la no punibilidad y otra es que tenga derecho a hacerlo", enfatizó el letrado.
"No puede pretender palearse el trauma de la madre con el homicidio del niño", cuestionó ante las cámaras de televisión. Y añadió: "La vida del niño no es menor al dolor de la madre. Ese niño es persona por nacer".
Cabe recordar que el viernes pasado, el gobierno porteño anunció que vetará la ley sancionada por la Legislatura que regula los procedimientos para abortos no punibles por considerar que "excede" lo establecido por la Corte Suprema de Justicia de la Nación y afirmó que "queda vigente" la resolución del Ministerio de Salud de la Ciudad, firmada en septiembre.