Luego de aprobar un incremento del 45% en la tarifa de taxis, el oficialismo tucumano brindó algunos detalles a cerca de la implementación de la medida. Legisladores opositores rechazaron el aumento y criticaron el abrupto incremento del servicio.
De este modo, la bajada de bandera costará $ 4,50 y la ficha de $ 0,38,a partir de este viernes, pero sólo una vez que las unidades actualicen sus relojes.
En este sentido, el edil del oficialismo y presidente de la comisión de Transporte, Esteban Dumit, aseguró que se “consensuó este monto para que dure en el tiempo y no tengamos en poco tiempo un nuevo pedido de incremento”.
Por su parte, desde la oposición cuestionaron la suba y priorizaron considerar otras alternativas. “No hay inflación oficial ni extra oficial que justifique un incremento del 45% como lo que se aprobó”, acusó Claudio Viña (FR), quien además recordó que desde su banca se propuso aumentos graduales en menor medida, y apostaban fuerte a la tarifa nocturna que contempla un incremento del 20% durante la noche.
La ordenanza aprobada este jueves, estipula también controles más rigurosos en cuanto a la higiene y el acceso a discapacitados, dirigida a la vestimenta y el aseo personal de los choferes, y la disponibilidad de espacios para discapacitados en todas las unidades.
Asimismo, aclararon que la nueva tarifa regirá solamente para aquellos que actualicen sus relojes. “No pueden cobrar la nueva tarifa si no tienen actualizados los relojes. Si alguien sube a un taxi debe pagar lo que indica el taxímetro”, explicó Dumit, a la vez que recomendó denunciar al taxista que intente cobrar más de lo que indique el reloj.