Rodrigo Martin de 33 años celebraba con sus compañeros de trabajo su despedida de soltero en la sucursal de un banco, cuando una broma terminó mal.
Los compañeros hicieron un brindis pero despúes la situación se salió de control, cuando lo rociaron con alcohol y uno de sus compañeros a modo de broma acercó un encendedor y el joven se prendió fuego. Tras este acto, el agasajado terminó internado en el Hospital Centro de Salud.
En diálogo con LV7, el director de la sala de quemados del Centro de Salud, el doctor Guamán Martínez informó que el joven ingresó al nosocomio con quemaduras de segundo grado.
Más allá del fuego, Martínez aseguró que las quemaduras “no son de gravedad pero va a permanecer en la sala hasta que cumpla el tratamiento”. “Sólo se quemó los miembros inferiores, más precisamente en los muslos porque estaba sentado”, agregó.
Por el hecho, Martín deberá permanecer al menos 15 días internado pero “no deberá ser sometido a ninguna intervención porque es de segundo grado y no tiene una superficie muy intensa”.