Desde Coalición Cívica ARI denunciaron la concreción de un operativo de allanamiento en la casa de uno de sus dirigentes, Matías Yofe, luego de que se atreviera a denunciar la presunta existencia de maniobras ilícitas en la AFA. Elisa Carrió, Maximiliano Ferraro y otras figuras de peso respaldaron a su colega en el mal momento.
Las denuncias de Yofe en contra de la AFA
En pleno auge del escándalo por la presunta corrupción y malversación de fondos ejercida desde la cúpula de la Asociación de Fútbol Argentino, el presidente de Coalición Cívica ARI (sede Pilar) encabezó una fuerte denuncia para solicitar la investigación de la misteriosa mansión de Pilar, cuya propiedad se le atribuye a Pablo Toviggino y a Claudio «Chiqui» Tapia.
Los polémicos nombres también fueron citados recientemente por la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien presentó una demanda contra los funcionarios del organismo ante la FIFA, señalándolos por presentar conductas sospechosas en favor de su enriquecimiento ilícito.
Según Cadena 3, Yofe realizó la presentación a inicios de diciembre, para exigir la apertura de las investigaciones sobre el manejo de dinero hacia el interior de la entidad deportiva. En su exposición, el político apuntó contra Luciano Nicolás Pantano y Ana Lucía Conte, presuntos testaferros de Tapia y Toviggino.
Sin embargo, en un revés inesperado, las autoridades volvieron el foco sobre Yofre y su familia, en cuyo domicilio se presentaron este mediodía para dar inicio a un hostil procedimiento de requisa, ordenado por el juez de San Isidro, Walter Saettone, que ofuscó a los funcionarios que orbitan alrededor de Elisa Carrió, cabeza de la Coalición.
El testimonio de Yofe, recogido por Clarín, narró la abrupta llegada de los efectivos, que golpearon la puerta y exigieron a su esposa ingresar al interior de las instalaciones. Y, ante la resistencia de la mujer, que solicitó aguardar a que llegaran sus representantes legales, la amenazaron con quitarle su hija de 4 meses.
Carrió, quien se desempeña como abogada de Yofre, no dudó en referirse a los hechos como parte de un plan judicial-policial mafioso, que buscaría encubrir un entramado de mafia de impensadas dimensiones. En cuanto al allanado, no dudó en declararse víctima de persecución política.
Funcionarios expresaron su apoyo
Movilizados por las cruentas escenas narradas por la familia Yofe, colegas del partido en el que militas no dudaron en expresarle su incondicional apoyo. «Expresamos nuestra solidaridad con @matiasyofe frente al operativo cuasi mafioso y desproporcionado llevado adelante hoy en su domicilio», escribieron desde la cuenta oficial de la Coalición Cívica ARI.
«Cuando se avanza contra negocios oscuros, siempre aparecen estas maniobras de amedrentamiento», sentenciaron desde el espacio. A las declaraciones se sumaron las de Hernán Reyes, integrante de la Mesa Nacional del partido, quien apuntó contra «los peones de la justicia» por secundar a la mafia en la repudiable maniobra.
«Hagan lo que hagan, vamos a seguir adelante», advirtió. Por su parte, Maximiliano Ferraro cuestionó el accionar de la «justicia selectiva» y, de forma breve pero contundente, Lilita Carrió comentó en sus redes sociales: «Nunca vi un operativo judicial-policial mafioso como este».
El lado B del allanamiento
En contraste con las declaraciones de quienes respaldan a Yofe, el abogado Gregorio Dalbón, quien representa a Chiqui Tapia, defendió el procedimiento como un hecho solicitado por las autoridades, y no una «narrativa», como la que se buscó instalar para perjudicar la reputación y la gestión del presidente de la AFA.
«No es realto. No es operación. Es una causa penal en trámite, con orden firmada por un juez», expresó. A continuación, se tomó el atrevimiento de descalificar la denuncia de Yofe, arguyendo que «cuando el que “denuncia” termina allanado, la credibilidad se extingue».
