Victoria Villarruel, la vicepresidenta de la Nación, publicó un mensaje para destacar un nuevo aniversario del primer aterrizaje argentino en el Polo Sur. El mismo ocurrió un 6 de enero de 1962 y, 64 años después, es recordado como uno de los hechos aeronáuticos más importantes de la Argentina en su historia. Con sus palabras, puso énfasis en la cuestión de la soberanía nacional y en la presencia nacional en la Antártida.
Más gestos de Villarruel
La vicepresidenta hace apenas dos días, el 4 de enero, celebró también un nuevo aniversario de la firma del Pacto Federal entre Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe «que sentó las bases del federalismo argentino», agregó la propia Villarruel. Más adelante, aseguró que este fue «un paso decisivo en el camino hacia la construcción del Estado y un antecedente central de nuestra Constitución». Estos posicionamientos se alejan de la agenda presidencial de Milei, con quien la vice mantiene una distancia marcada desde comienzos del mandato.
Sin embargo, sí mostró una postura afín a la del Gobierno Nacional de cara a la detención de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. «Hoy renace la esperanza en Venezuela. De la oscuridad resurgirá el pueblo venezolano. Las familias podrán reencontrarse definitivamente», escribió la vicejefa de Estado.
Villarruel evoca un hito histórico de la aviación nacional
A través de su cuenta de X, la vicepresidenta Victoria Villarruel publicó un mensaje para conmemorar el primer aterrizaje argentino en el Polo Sur. Un día como hoy, en 1962, la Aviación Naval realizó lo que se considera una hazaña para el país. Además, en parte de la evocación, puso énfasis en la soberanía, la defensa de la Antártida y destacó el trabajo de las Fuerzas Armadas, con las cuales la vicepresidenta muestra una gran cercanía desde el comienzo de su mandato.
«Dos aeronaves de la Aviación Naval Argentina realizaban una hazaña histórica, el primer aterrizaje argentino en el Polo Sur. Fue una afirmación concreta de soberanía y un acto de amor a la Patria llevado a cabo en uno de los territorios más inhóspitos del planeta», sumó Villarruel. Y es que, según la historia, no existía cartografía detallada del lugar ni referencias terrestres confiables, por lo que se trató de un desafío en varios aspectos.
Las limitaciones de las aeronaves junto con las rutas desconocidas y el frío extremo sumaron un condimento más a la hazaña que sigue siendo recordada otro 6 de enero, 64 años después de que sucedió. «Donde otros veían límites, la Argentina llegó con su bandera y su voluntad inquebrantable. Rendir homenaje a quienes hicieron posible esta gesta es también asumir el compromiso por defender nuestra presencia en la Antártida, valorar nuestras fuerzas y sostener una visión de país que no renuncia a su historia y su destino», cerró escribiendo la vicepresidenta.
Destacando el trabajo de las Fuerzas Armadas y el aporte geográfico, glaciológico, meteorológico y sanitario que esto proveyó para el resto de la historia nacional, la gesta comandada por el Capitán de Fragata Hermes Quijada sigue siendo recordada.
Su postura a la par de las fuerzas marca su agenda y remarca el reconocimiento con un homenaje más a la historia argentina.
Detalles de los aterrizajes
Las aeronaves que se encargaron de realizar el movimiento arriesgado y que llegó a buen destino fueron dos Douglas DC-3 de la Aviación Naval Argentina, que lograron llegar a la Base estadounidense Amundsen-Scott y marcaron el primer aterrizaje argentino en el Polo Sur. Inédito y exitoso en partes iguales, a cargo de varios oficiales que se prepararon especialmente para vuelos polares del estilo. A través de este recuerdo, Villarruel reafirma su apoyo militar.
