La administración republicana sorprendió con un inesperado anuncio. Hace instantes, Donald Trump confirmó el cierre total del espacio aéreo de Venezuela, tomando el control definitivo del sistema de vuelos del país caribeño y marcando un nuevo hito en el conflicto diplomático con el régimen de Nicolás Maduro.
Pese a haber adelantado, semanas atrás, que no consideraba la implementación de medidas más drásticas que prolongaran el enfrentamiento con las fuerzas venezolanas, el norteamericano lanzó el explosivo comunicado en Truth Social.
En el texto, dejó en claro a todos los que se movilizan por las rutas aéreas de la nación la prohibición a circular por el sector, que pasaría a estar bajo dominio de las tropas de Estados Unidos. En estas circunstancias, la solución del diálogo parece estar más lejos que nunca y la región latinoamericana permanece expectante a la continuidad de la avanzada estadounidense.
Venezuela denuncia artimañanas políticas
Esta semana, fue noticia la puesta en vigencia de la designación del Cartel de los Soles como Organización Terrorista Extranjera, que marcó su ingreso en la lista negra de los organismos de seguridad. La decisión, tomada por el secretario de Estado Marco Rubio, dejó al filo de la captura al referente chavista.
Pues, acusado por la potencia de ser el líder de la agrupación narco y de haber empleado recursos del Estado para facilitar las operaciones ilegales, Nicolás Maduro corre el riesgo de ser aprehendido y procesado por la justicia norteamericana.
En estas condiciones, los representantes del régimen no tardaron en denunciar el gesto de Rubio como una prueba de la manipulación que EE.UU. ejerce para justificar la deposición del polémico mandatario y la instauración de un gobierno afín a sus intereses.
Por ello, la cúpula socialista se encargó de descalificar la determinación del secretario mediante un comunicado difundido por Yván Gil Pinto, canciller venezolano. En él, se refirieron a las acusaciones de Rubio como un conjunto de infames y viles mentiras que buscan “justificar una intervención ilegítima e ilegal”.
Al descargo, se sumó el apoyo de más de 60 líderes políticos progresistas de Europa, como Irene Montero y Jeremy Corbyn, que firmaron una carta en repudio a la cruzada norteamericana. Según detallaron, la Fuerza Armada de Trump ejerce amenaza contra la paz, la seguridad y la estabilidad de Venezuela, transgrediendo límites soberanos y consolidando “el preludio de una invasión”.
EE.UU. da un paso adelante en su avanzada
Pese a las advertencias, el gobierno republicano volvió a hacer gala de su poderío con la reciente decisión, comunicada por el presidente Trump, de ordenar el cierre del espacio aéreo del país caribeño, que quedará bajo control de la potencia.
En una desopilante maniobra, el conservador demostró que no teme a los límites establecidos por el Derecho Internacional ni a los preavisos de organismos como la ONU, por lo que seguirá adelante con el operativo para restablecer el orden en Venezuela, nación a la que acusa de ser una de las principales exportadoras de droga.
Mediante redes sociales, siendo las 9:43 h Argentina, el mandatario anunció: “A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad”. Con estas palabras, Trump inauguró la posible última instancia del conflicto que mantiene en vilo a la región.
Sistema aéreo colapsado
El jueves, Maduro ordenó la revocación de concesiones a, por lo menos, seis aerolíneas que suspendieron su actividad debido al tenso clima político, dejando a Venezuela aislada. Iberia, TAP, Avianca, Latam Colombia, Turkish Airlines y Gol quedaron impedidas de operar en el país, dejando varados a cientos de venezolanos que se quedaron sin medio de retorno a su hogar.
