En estas últimas semanas, hubo una notable escalada de violencia en la guerra entre Rusia y Ucrania. Volodímir Zelenski, presidente del régimen de Kiev, culpó al Kremlin por este lamentable escenario, que provocó numerosas muertes de civiles, daños a edificios residenciales y cortes de suministro eléctrico en la región. Frente a estos hechos, el mandatario remarca la necesidad de mayores presiones internacionales para obligar a Moscú a aceptar un alto el fuego.
Crece la preocupación en Ucrania
La intensificación de los ataques rusos contra distintas regiones de Ucrania genera una gran preocupación entre las autoridades locales. En este marco, Kiev, Dnipro, Odesa, Járkov, entre muchas otras localidades, fueron objetivo de bombardeos masivos, que generaron importantes daños en infraestructura crítica, dejando a miles de familias sin electricidad ni calefacción, en un contexto invernal cuyas temperaturas alcanzan los -20 ºC durante la noche.
La falta de suministro eléctrico representa un gran peligro para la población civil por las temperaturas extremadamente bajas. Por ello, el Gobierno desplegó operativos de emergencia en todas estas localidades, con el objetivo de restablecer el servicio lo antes posible. No obstante, las condiciones climatológicas complican los trabajos, por lo que se barajó la posibilidad de implementar migraciones internas para resguardar a sus ciudadanos del frío.
Este complicado escenario, sumado a la preocupación por la utilización de misiles Oreshnik, llevó al Gobierno de Ucrania a plantear la necesidad de la intervención internacional. Desde el régimen de Kiev consideran la presión diplomática y la aplicación de sanciones como las únicas herramientas que podrían frenar el avance ruso sobre su población civil. Dicha postura es algo que quedó reflejado en el reciente comunicado oficial de Volodímir Zelenski.
Retrasos en los procesos de paz
Este viernes, el mandatario ucraniano compartió un extenso descargo, en el que aseguró que la parálisis en el fin de la guerra proviene de Rusia. Puso como ejemplo lo sucedido a fines del año pasado, cuando alcanzaron los acuerdos para intercambiar a los prisioneros. Según explicó, Kiev llevó adelante este intercambio sin problemas, pero desde el lado de Moscú hubo grandes irregularidades que complicaron la continuidad del trato.
En ese sentido, Zelenski advirtió que el plan de Moscú es retrasar todos los procesos diplomáticos que tengan que ver con el fin de este conflicto. Esto es algo que quedó en evidencia con los constantes rechazos, tanto de los acuerdos de paz como de las propuestas de intercambio de prisioneros, contemplado en el acuerdo de 20 puntos impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump.
El líder del régimen de Kiev aseguró que los constantes boicots por parte del Kremlin a las propuestas diplomáticas demuestran la falta de voluntad, por lo que resalta la necesidad de utilizar otros métodos para conseguir que Moscú cambie su postura. «No se trata de voluntad, se trata de presión. Se necesita una presión suficiente sobre Rusia, y todo terminará. Creo que estamos muy cerca de eso», advirtió.
En esta última frase, el mandatario nacional confirma los avances conseguidos tras las recientes reuniones con los líderes internacionales. Recordemos que esta semana se llevó adelante una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU y un encuentro entre las autoridades europeas, ambas con el mismo objetivo: determinar sanciones contra Rusia y buscar alternativas para avanzar con el fin de la guerra.
Sorpresivas declaraciones de Donald Trump
En medio de la escalada de violencia y las reuniones internacionales, Donald Trump lanzó sorpresivas declaraciones, en las que tildó a su par ucraniano como el culpable de impedir la paz en la región. Según el mandatario norteamericano, Vladímir Putin «está listo para un acuerdo» y, consultado sobre cuál es el impedimento de concretarlo de una vez por todas, su respuesta fue: Zelenski.
