19/06/2010

Argentina

La bronquiolitis es más frecuente entre los niños menores de dos años

La enfermedad puede ser grave en los bebés prematuros. Es causada por el virus sincicial respiratorio (VSR). Las precauciones.

El virus sincicial respiratorio (VSR), que es uno de los principales causantes de la bronquiolitis, es el más frecuente entre los menores de dos años y sus consecuencias pueden ser graves en los bebés prematuros, según revela un informe médico.

El trabajo, realizado por especialistas de la Fundación para la Salud Materno Infantil (Funsmi), destacó que los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señalan que las infecciones respiratorias agudas son la principal causa de enfermedad durante la infancia.

En ese sentido destacó que entre esas infecciones se encuentran las que afectan las vías respiratorias inferiores, y que son las que ponen en mayor riesgo la salud de los niños.

El estudio estimó que entre un 70 y 80% de los menores de tres años contrajeron por lo menos una vez una infección por el VSR, pero en muchos casos sólo genera un cuadro catarral sencillo.

En tanto en los niños prematuros, en los que sufren enfermedades cardíacas congénitas y en los que padecen alguna enfermedad pulmonar, el VSR suele derivar en formas severas de la enfermedad.

Néstor Vain, profesor de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y director de la Funsmi, indicó que "en Argentina el VSR es la causa número uno de infecciones respiratorias graves en menores de dos años".

Vain sostuvo que "es necesario extremar los cuidados con los prematuros, dado que nacen con los pulmones todavía en maduración".

Explicó que "un niño que nace antes de la semana 37 de gestación, tiene la mitad de la inmunoglobulina con la que nace un bebé a término, dado que es en el último mes es cuando la madre termina de transmitir los anticuerpos a través de la placenta".

Indicó que "la inflamación que se produce en los pulmones de los pequeños prematuros en el esfuerzo por respirar, sumado a la menor cantidad de anticuerpos, predisponen a esos niños a contraer infecciones respiratorias".

Vain precisó que "para la prevención es fundamental tomar las medidas higiénicas y de prevención que se recomiendan habitualmente, entre las que es fundamental respetar el calendario de vacunación".

Explicó que "para la influenza y el neumococo hay vacunas específicas, y en el caso del VSR existen anticuerpos monoclonales que están indicados en la población de riesgo, como es el caso de los bebés prematuros y con cardiopatías congénitas”.

El VSR se propaga a través del contacto físico con la persona infectada o mediante el contacto con secreciones respiratorias, como las gotitas de saliva expulsadas al estornudar o toser.

Existen medidas generales para prevenir su contagio como lavarse las manos antes de tocar a los lactantes, no fumar delante de esos pequeños, amamantarlos y evitar, dentro de lo posible, el contacto con otros niños que presenten los síntomas de la infección.

Otras sugerencias dadas por los especialistas para aplicar en la casa o en los jardines maternales y de infantes, son el no utilizar desodorantes de ambiente, no compartir cubiertos entre niños y evitar el pase de mano en mano del bebé.

Además, lavarse las manos, evitar condiciones de hacinamiento y el contacto del bebé con otros niños resfriados.

Los síntomas durante los dos o tres primeros días siguientes al contagio del VSR son como de un resfrío, luego aparecen signos de agitación, tos, estornudos, fiebre y dificultades para respirar y para alimentarse.

En los más pequeños suelen observarse cambios de color como palidez o por momentos piel azulada, por lo que es fundamental la consulta rápida al pediatra ante la aparición de síntomas.



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