17/07/2020

Argentina

ABORTO

La iglesia se manifestó en contra de la adhesión al protocolo de la interrupción del embarazo

Publicaron una carta en la que expresaron que va en contra de lo que se considera "honrar la vida".

A tavés de una carta, el Arzobispado de Buenos Aires, cuestionó la adhesión de la Ciudad de Buenos Aires al protocolo nacional de interrupción legal del embarazo (ILE) al señalar que va en contra de lo que se considera “honrar la vida”.


“Este protocolo ILE contradice las garantías constitucionales a favor de la vida más desprotegida: la de un ser humano por nacer. ¿Quién puede festejar esta aprobación? La interrupción se convirtió en ley, pero sigue siendo un eufemismo, y todos sabemos de qué se trata”, dice la carta titulada “La vida se dignifica siempre”, que lleva la firma del cardenal Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires.

Ayer la Legislatura porteña aprobó con amplio apoyo de todas las fuerzas políticas la adhesión a la ILE. La aprobación fue con 50 votos a favor, 7 en contra y 3 abstenciones, en una sesión que contó con la participación de todos los diputados.

De acuerdo al protocolo, a partir de los 13 años, “se debe considerar la voluntad (de la adolescente) al momento de dar intervención a los organismos de protección”. En cambio, las niñas menores de 13 años “podrán brindar su consentimiento con el acompañamiento de sus progenitores, representantes legales, personas que ejerzan formal o informalmente roles de cuidado”.

Un día después, el Arzobispado de Buenos Aires se pronunció al respecto: “No estamos en contra de los derechos de la mujer; sí, a favor de la vida como viene, en toda circunstancia, aun en medio de la pandemia, en los barrios más humildes, en los sectores más pudientes, en todos lados de nuestra querida ciudad debe escucharse: «¡Sí, a la vida; sí, a las dos vidas!»”.

Además de Poli, la carta la firman los monseñores Joaquín Sucunza, Enrique Eguía Seguí, Alejandro Giorgi, Ernesto Giobando SJ, Juan Carlos Ares, José María Baliña y Gustavo Carrara.

El texto comienza con una analogía del momento que atraviesa la ciudad, sumida en el punto más crítico de la pandemia. “Nos lastima y duele, que en medio de un letal contagio, donde tantos agentes sanitarios y servidores esenciales exponen y arriesgan su vida para salvar la del semejante, los legisladores vean oportuno avanzar en una ley, que ciertamente no es «honrar la vida», como nos gusta escuchar y cantar a los porteños”, advierte.

En la misma línea, continúa: “Cuando se niega el derecho más elemental –el derecho a vivir– todos los derechos humanos quedan colgados de un hilo. Sin vida, por ejemplo, no hay libertad”.

El Arzobispado criticó los argumentos de los diputados que abordan al aborto como un tema de salud pública. Según los firmantes, es una mirada parcial, “un enfoque aislado”. “Comprendemos que está en juego la salud, pero también comprendemos que la salud no se puede alcanzar descartando a otro ser humano. Por eso, para las mujeres de los barrios más humildes, el aborto es vivido como un drama existencial, personal y comunitario. No es humano favorecer a un débil en contra de otro más débil aún”.



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