14/02/2010

Argentina

Polémica por cañones antigranizo

Productores dicen que el uso de ese sistema está generando sequía y lo plantearán a la Corte Suprema de Justicia.

Productores rurales del sur bonaerense, La Pampa y Río Negro presentarán una acción colectiva de amparo ambiental ante la Corte Suprema de Justicia para que prohiba el uso de cañones antigranizo en áreas frutícolas, porque dicen que disipan las tormentas de lluvia, acentúan la sequía y perjudican las explotaciones agropecuarias.

Los cañones antigranizo se utilizan en áreas de producción frutícolas, como la de Río Colorado y el Alto Valle del Río Negro, para proteger a las cosechas de los daños que ocasiona la caída de piedras o granizo durante las tormentas.

Para los chacareros de Carmen de Patagones, Villarino, Villa Iris -en el sur Puán- y de sus pares de Caleu Caleu -La Pampa- y Pichimahuida -Río Negro-, el empleo de esa tecnología "disipa las tormentas de lluvia, acentúa la sequía y perjudica las explotaciones agropecuarias en toda la zona", dijo el productor rural de Algarrobo Edgar Kronerberger.

No obstante, el ingeniero agrónomo y meteorólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) del Alto Valle de Río Negro, Miguel Tassara, dijo que "no está probado científicamente" que el empleo de esos cañones "aleje las tormentas de lluvia, así como tampoco que destruya el granizo".

"Este sistema se usa entre noviembre y marzo; el resto del año no, y sin embargo la sequía sigue igual: no está probado que aleje las tormentas de lluvia por lo que les pediría a los productores que se informen más sobre el tema", recomendó.

Tassara comentó que "en el Alto Valle se empezó a usar este método hace unos 15 años y después cada vez menos; y desde hace 5 años se usa en Río Colorado, incluso con cañones artesanales".

Kroneberger lidera un movimiento de productores que recoge adhesiones en toda la jurisdicción para presentar una acción colectiva de amparo a fin de que la Corte Suprema "prohíba el uso de los cañones o bombas antigranizo".

Kroneberger atribuye a estas bombas ser "las principales causantes de la falta de lluvias desde el 2005 a la fecha". "Se dice que son para romper el granizo, pero resulta que también alejan las lluvias, modificando el clima y el proceso natural de las tormentas", sostuvo.

"No es posible que en esta zona tan castigada por la sequía no caiga una sola lluvia y en otros lugares sí: ésto es por los cañones antigranizo, a los que nosotros llamamos bombas espantatormentas", ironizó Kroneberger.

Un cañón granífugo es un dispositivo usado en la agricultura para prevenir la formación de tormentas de granizo, que se forma en las nubes cúmulonimbus. El cañón usa gas acetileno o propano para disparar a la velocidad del sonido cationes a la atmósfera, de modo de crear ondas de choque que impidan la cristalización del agua y la formación de hielo, publican sitios web de venta de sistema.

El sistema debe ser encendido 45 minutos antes de la llegada de la tormenta y, en caso de que el granizo se encuentre formado, caerá simplemente como agua o agua nieve, explican.


La acción de amparo colectiva que se presentará esta semana "es por la manipulación del clima mediante tecnologías que modifican sustancialmente el régimen de precipitaciones pluviales", informó el abogado José Manuel Sáez, patrocinante de los productores agropecuarios.



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