09/03/2010

Argentina

Travesti autorizado a criar dos chicos

La Justicia le otorgó la tenencia legal de dos menores maltratados. "Encontraron una verdadera familia", dice la sentencia.

La justicia de la ciudad cordobesa de Río Cuarto otorgó a un travesti la guarda definitiva de dos niños que, en forma provisoria, tenía desde hace cuatro años a su cuidado a raíz de los maltratos y falta de atención médica que padecían en su hogar.

La decisión fue adoptada por el juez de menores de esa ciudad (220 kilómetros al sur de la capital cordobesa), José Varela Geuna, tras un pormenorizado análisis de la difícil situación en la que se encontraban una niña de 4 años y su hermano de 7, que vivían en el pequeña población de Holmberg.

En diálogo con Telediariodigital.com.ar, María Belén Ochoa, travesti que tiene un almacén en esa localidad ubicada a pocos kilómetros de Río Cuarto, explicó que en los últimos años atendía en su casa a los dos chicos.

Los padres "me los traían para que yo los cuidara", aunque a veces "se quedaban durante un día, dos, tres o varios", indicó Ochoa quien dijo que comenzó a preocuparse por el estado de salud de los niños cuando tiempo atrás la nena llegó enferma y tuvo que "trasladarla al dispensario del pueblo", donde la pediatra advirtió que tenía lesiones compatibles con malos tratos y le dijo que "había que actuar".

Matilde Glineur Berne, la médica que esa vez atendió a los chicos, aseguró a la prensa que pidió la intervención de la justicia y tras tomar conocimiento de la atención permanente que Ochoa les brindaba sugirió la posibilidad de otorgarle la tenencia.

"Desde un primer momento entendimos que la solución era María Belén", dijo la médica. "La decisión del juez significa que se entendió que había un acto de amor y que lo importante son los chicos, no los adultos", opinó la médica, convencida de que "los niños han encontrado una verdadera familia".

Para Ochoa, la decisión judicial "es un paso enorme. No me esperaba todo esto que me ha pasado", manifestó y reafirmó su compromiso de "no bajar los brazos".

"Nunca tuve problemas por mi condición sexual", dijo el travesti, que goza de muy buen concepto entre los 7.000 habitantes de Holmberg. "Voy al colegio de los chicos y participo de las reuniones de padres", comentó.

Al ser consultado sobre la decisión que adoptó, el juez Varela Geuna puntualizó que "la justicia no puede actuar con prejuicios" y tras asegurar que el fallo "convalidó un vínculo que ya existía al momento en que se tomó intervención", dijo que Ochoa ahora está en condición de iniciar los trámites de adopción de los niños.



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