28/12/2011

Argentina

"Jamás aceptaré un reportaje en La Nación"

Juan Pablo Feinmann dijo que el diario tergiversó sus dichos en una entrevista publicada este fin de semana.

Luego de que una entrevista otorgada al diario La Nación despertara una fuerte polémica, el filósofo, escritor y ensayista José Pablo Feinmann sostuvo que sus palabras “fueron distorsionadas” con mala intención, tanto por la edición impresa como por la edición digital del diario.

“Me veo compelido a escribir estas líneas por las incómodas e inusitadas reacciones que tuvo una nota que me hicieron en el diario La Nación. Mis palabras fueron tan distorsionadas (sobre todo en la edición para Internet de la nota) que pareciera he pasado a ser el líder ideológico de la oposición”, escribió el miércoles en una columna titulada “El puñal por la espalda”, publicada en Página/12.
 
El pensador dijo que en la edición web del centenario periódico cambiaron el título y copete que habían aparecido en la edición impresa. “El que está agazapado en Internet cambia el copete y altera la nota extrayendo frases de contexto. Le pasó, antes que a mí, a Horacio González. Y, en menor medida, a Ricardo Forster y Jorge Coscia”, repasó. El título que la tribuna de doctrina eligió para su edición online reza "Feinmann: Es muy incómodo adherir a un gobierno de dos gobernantes multimillonarios que están comandando un gobierno popular, nacional y democrático”, cuando en la versión impresa era “Si gobierna Moyano, van a ver lo que es el autoritarismo peronista”.
 
Feinmann se lamentó de que sus palabras hubieran sido tomadas por “referentes mediáticos de la derecha” para colocarlo en un lugar de enfrentamiento al gobierno. De todos modos, señaló que “más allá del copete artero, de la puñalada en la espalda que implicó el armado que hizo La Nación de mi nota en Internet”, sigue defendiendo los mismos valores.
 
En una extensa enumeración, sostuvo que si bien votó por Cristina Fernández de Kirchner, no acepta ser llamado kirchnerista “porque sería validar el esquema binario con que se piensa (mal) la política argentina”. En ese sentido, subrayó: “El sistema binario –en que insisten los medios que impulsaron el protogolpe del 2008– imposibilita el diálogo democrático”.
 
Por último, el filósofo ensayó una breve autocrítica dejando en claro a qué lugar ideológico pertenece. “Creo que estuve confiado, ingenuo y hasta algo bobo en el reportaje de La Nación. Le puede pasar a cualquiera. Hay algo que no me va a pasar. Desde hace cuarenta años estoy en la misma vereda. No solo, sino con algunos de mis más grandes amigos. Siempre que me busquen búsquenme ahí. Ahí voy a estar”, concluyó. 
 
 
 
 
 

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