23/09/2013

Argentina

El cura Grassi quedó preso, cumplirá la condena de 15 años por abuso de menores

El servicio penitencial bonaerense definió que sea enviado a la unidad carcelaria 39 de Ituzaingó. El sacerdote había sido condenado por el mismo tribunal en junio del 2009 y la condena fue confirmada en tres instancias.

El cura Julio César Grassi cumplirá su condena de 15 años de prisión por abuso sexual de menores en la Unidad Carcelaria 39 de Ituzaingó. Durante la tarde de este lunes, el Tribunal Oral 1 de Morón ordenó la "inmediata detención" del sacerdote.

 

"Era lo que esperábamos, este sujeto es absolutamente peligroso", aseguró el abogado querellante Juan Pablo Gallego tras escuchar la resolución de los jueces Mariana Maldonado, Claudio Chaminade y Pablo Lucero. A su juicio, este fallo "empieza a restablecer las garantías y le da un poco de paz a los niños".

 

"Fue interesante ver la desfachatez de este sujeto que se creía intocable", opinó Gallego, al tiempo que dio por descartado que la Corte de Suprema de Justicia de la Nación dé marcha atrás con la sentencia definitiva que dictó el máximo tribunal bonaerense.

 

Para el letrado, si Grassi "recurre a la Corte, nada va a cambiar. El caso está absolutamente terminado", sentenció y añadió que verificará las condiciones de seguridad para ver "en qué condiciones podrá alojarlo (la cárcel de Ituzaingó) en lo inmediato".

 

Los integrantes del TOC 1 aclararon que la detención de Grassi se cumplirá en el penal de Ituzaingó, teniendo en cuenta que por su condición de clérigo, debe permanecer dentro de su diócesis, en este caso, la de Morón.

 

El sacerdote fue condenado por el mismo tribunal en junio del 2009 a 15 años de prisión por haber abusado de un menor que alojaba en guarda judicial en la Fundación Felices los Niños y la condena fue confirmada en tres instancias.

 

El fiscal Alejandro Varela había solicitado esta tarde una medida de coerción para "asegurar los fines del proceso" en la causa contra el sacerdote. La presunción de inocencia "no es incompatible con el encarcelamiento procesal", argumentó, por lo que había insistido en la "inmediata detención" del sacerdote condenado.

 

Por otra parte, Grassi se defendió ante el tribunal y dijo que "la mentira tiene un sillón que lo ocupa el fiscal Varela. Quiere hacerle creer a la gente que yo amenazo gente" y agregó: "me armaron una causa con testigos falsos, igual que en el caso Candela", apuntó. 

 

"Nunca pasó nada. No sólo no tienen constancia. Lo único que hice fue ayudar para que chicos que tuvieron maltratos no vayan en contra de la sociedad", aseguró el cura. "¿Cómo puede ser que un fiscal mienta tanto? ¿En manos de quién estamos?", se quejó Grassi quien luego mostró los bolsillos de su saco para asegurar que no tiene dinero, ni cuentas bancarias. "Utilicé el mismo saco durante todo el proceso. Nunca me tomé vacaciones", argumentó.

 

"Las pericias dicen que no tengo rasgos de pedófilo", declaró Grassi y agregó: "parece que defenderme es un pecado. En todo momento me serví a proceso".

 

"La condena es por dos hechos, no soy pederasta serial", aseguró Grassi. "Los beneficios que tengo no son para mí, sino para la sociedad. Para la comunidad para la que estoy trabajando", recordó el cura.




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