26/09/2014

Argentina

Homenaje a 10 años de la tragedia de Carmen de Patagones

Tres estudiantes fueron asesinados por un compañero en la escuela Islas Malvinas. EL ministro Sileoni participó del acto en conmemoración de las víctimas.

Se realizó un acto en memoria de las víctimas de la tragedia de Carmen de Patagones, en el mismo se recordó a los estudiantes Evangelina Miranda, Sandra Núñez y Federico Ponce, asesinados hace diez años por un compañero en la escuela Islas Malvinas.

 

Del homenaje participó el ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni, quien en su discurso ratificó el "valor de la vida", informó la agencia Télam.
 

"Asistimos aquí a una parte de la Argentina real. Esta es una Argentina que tiene reservas insospechadas y puede reconstruirse del dolor sin olvidar, que puede decir que la vida jamás se declara vencida y siempre se sobrepone a las adversidades", afirmó el funcionario.

En la jornada que se realizó en la Plaza Siete de Marzo de Carmen de Patagones, el ministro dijo: "Estoy emocionado pero no sorprendido; es una jornada donde se muestra una sociedad argentina madura; es una muestra de fortaleza la presencia de los familiares de dos de las víctimas fatales (en referencia a los padres de Federico y la madre de Sandra) y de algunos de los chicos heridos (por Cinthia Casasola y Rodrigo Torres)".

"Venimos a ratificar el valor de la vida. Una década atrás estuve aquí junto a una comunidad atravesada por el dolor -recordó el ministro, que en 2004 se desempeñaba como Secretario de Educación de la Nación-. Hemos aprendido que la escuela sola no puede, como tampoco puede sola la familia: venimos a trabajar juntos, a cuidar al otro y cuidarnos. Las diferencias no anulan los vínculos, los desafían".

Frente a estudiantes, padres y docentes, Sileoni completó: "No se trata de dar discursos sino de acompañar. Queremos agradecerles por no bajar los brazos. Esta comunidad encontró el camino, los chicos pudieron resignificar el dolor; son muchas las instituciones educativas que trabajan por la paz, el consenso y el diálogo, y hoy podemos decir que esta escuela encontró un rumbo propio".

"Nos hicimos presentes para acompañar a una comunidad que fue atravesada por el dolor, el llanto, la tristeza y la desesperanza, y hoy se puso de pie, con la luz que brilla desde el recuerdo de los jóvenes que no están: Sandra, Evangelina y Federico", dijo, por su parte, Nora de Lucía, directora de Educación y Cultura bonaerense, también presente en el acto.

Durante la jornada fue leído un mensaje del premio Nobel de la Paz, Adofo Pérez Esquivel, en el que expresó: "Es necesario hacer memoria, no para quedarnos en el pasado, sino porque la memoria nos ilumina el presente, y es desde el presente donde podemos construir la vida y saber que lo que sembramos lo recogemos".

El encuentro "Construyendo un puente por la Paz" contó con la presencia de unos 300 alumnos de la escuela Islas Malvinas y de establecimientos de nivel medio de las localidades de Juan A. Pradere, Villalonga, Stroeder, Igarzábal y Bahía San Blas, del interior del partido de Patagones, además del intendente local, Ricardo Curetti y la directora de la escuela donde hace diez años ocurrió la tragedia, Adriana Roumec.

Las delegaciones de cada una de esas escuelas recibieron como obsequios banderas de la paz y unas 600 grullas, elaboradas con papel por alumnos y padres, fueron repartidas entre las autoridades, estudiantes y el público presente, mientras la profesora de música Marta Zambrana entonaba la canción 'Honrar la vida', que fue acompañada por el público.

Luego se presentó el coro de la Universidad Nacional de Río Negro, con sede en la vecina ciudad de Viedma, que interpretó canciones de León Gieco; el grupo musical La Franela cantó "Hacer un puente", acompañado por lenguaje de señas, y un grupo de jóvenes hizo una obra de teatro.

La jornada incluyó una serie de actividades deportivas y artísticas como la pintada de un mural colectivo, junto con talleres de grabado y pintura.

El 28 de septiembre de 2004 sin que mediara incidente previo, Rafael Junior Solich extrajo de sus ropas una pistola Browning calibre 9 milímetros, perteneciente a su padre, suboficial de la Prefectura Naval Argentina, y vació un cargador completo contra sus compañeros.

Los balazos mataron en el acto a Sandra y Evangelina, las dos de 16 años, y a Federico, de 15; en tanto fueron gravemente heridos Pablo Saldías, Rodrigo Torres, Natalia Salomón, Nicolás Leonardi y Cinthia Casasola, quienes se fueron recuperando en el transcurso de los meses posteriores.

Junior Solich fue declarado inimputable por la jueza de Menores de Bahía Blanca, Alicia Ramallo, y fue internado en un instituto psiquiátrico donde transcurrió varios años; aunque una reciente investigación de los periodistas Pablo Morosi y Miguel Braillard revela que actualmente goza de un régimen de semi libertad con residencia en su domicilio familiar. (Télam)



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